Podrían ser los principales motores del mercado de la vivienda este verano, según Instituto de Valoraciones

El fin del estado de alarma y el avanzado calendario de vacunación contra el coronavirus en España está generando unas perspectivas esperanzadoras para el mercado inmobiliario. De hecho, eso es lo que deja entrever la tasadora Instituto de Valoraciones.

En su último estudio, la compañía resume las tendencias que podrían marcar el paso del sector en los próximos meses y sitúa a los extranjeros, a las viviendas turísticas y a las segundas residencias entre los principales motores inmobiliarios de cara al verano, junto con las favorables condiciones de financiación que ofrecen los bancos a los clientes con buen perfil crediticio.

Dentro de las tendencias que destaca Instituto de Valoraciones está el impulso nacional del mercado de la propiedad y del alquiler con la compra de segundas residencias o alquileres vacacionales. En este sentido, la tasadora resalta que “gran parte de la reactivación del sector inmobiliario en España recae en la actividad inmobiliaria de los propios españoles. Son muchas las personas y familias que ante la situación del confinamiento y las medidas restrictivas que han estado vigentes este último año podrían mostrarse interesadas por adquirir una vivienda vacacional en el campo o la playa, gracias en parte a posibles mayores niveles de ahorro o la necesidad de un lugar propio e independiente donde pasar las vacaciones”.

Y añade que, en este grupo, “se incluyen también aquellas personas que, aún reticentes a viajar a destinos internacionales, viajarán este verano dentro del territorio español impulsando el mercado del alquiler vacacional. Además, la extensión del teletrabajo abre una nueva oportunidad para las segundas residencias, que han pasado de ser un lugar donde disfrutar las vacaciones a inmuebles donde pasar largas temporadas”. 

En segundo lugar, la compañía sitúa a la demanda extranjera para comprar vivienda como la catapulta del mercado en las zonas costeras y explica que “con la relajación de las restricciones y la reactivación de la movilidad internacional, los extranjeros volverán a España y volverán a invertir en vivienda”. En el primer trimestr del año, los compradores foráneos realizaron el 9,7% de las transacciones en España lo que Instituto de Valoraciones califica como “una señal de que el inversor extranjero sigue interesado en el mercado inmobiliario español”. Un ejemplo lo tenemos en los clientes de nacionalidad sueca, cuyo interés por comprar casas de lujo en Marbella se ha duplicado en lo que llevamos de año. 

Destaca, sobre todo, el atractivo de las principales zonas costeras. En Baleares o Canarias, por ejemplo, más del 20% de las viviendas que se compraron entre enero y marzo fueron a parar a manos extranjeras, mientras que en Comunidad Valenciana representaron el 19,4%; n Murcia, el 18,1%; en Andalucía, el 10,9% y en Cataluña, el 10,2%. Por tanto, si no hay cambios de última hora que impidan los viajes, todo apunta a que la demanda foránea hará de efecto tractor del mercado inmobiliario de costa. Una reflexión que también comparte la red inmobiliaria Remax. 

El único riesgo que atisba la tasadora, además de que se puedan anunciar restricciones, es que la futura Ley de Vivienda, que se espera para este mes, podría generar incertidumbre a la hora de cerrar nuevas transacciones a corto plazo, ya que todo apunta a que podría incluir una regulación de los alquileres en las zonas que sufren tensiones de precios. 

La tercera tendencia que destaca Instituto de Valoraciones es que la mejora de la situación sanitaria abre una ventana para los inversores que buscan inmuebles en el ámbito residencial. 

“Con el fin del estado de alarma y la llegada del verano, se comienza ya a hablar de planes para las vacaciones y reservas en alojamientos turísticos, en un momento en el que se está disparando las reservas y están subiendo los precios. Y es que este verano se presenta como un período de posible empuje para el turismo y el sector inmobiliario, y se espera que la actividad turística tanto nacional como internacional muestre resultados positivos con respecto al año pasado”. Ante este panorama, añade, “sería posible que, por un lado, los propietarios e inversores que se dedican al alquiler de alojamientos turísticos puedan recuperar las pérdidas sufridas, y por otro, que los inversores vuelvan al mercado español”.

No obstante, la compañía vuelve a poner sobre la mesa que los posibles cambios normativos que se están barajando puedan impactar en las decisiones de los inversores que, en muchos casos, se encuentran en una posición de “wait and see”.