Es el espacio de la casa en el que más tiempo pasamos y más, desde la pandemia: leemos allí, vemos las series, estamos con la familia, comemos o cenamos, hacemos deporte… Quizás hayas pensado en redecorarlo para darle otro aire, pero no sabes cómo conseguirlo. Te contamos las claves para que el resultado final quede pintón.

¿Cortinas o estores?

Para gustos, colores, pero debemos decirte que los estores ocupan menos visualmente y eso, si tu salón no es muy grande, será de agradecer porque ganarás en amplitud y con un gesto bien sencillo. Además, si los instalas desde el techo conseguirás también, visualmente, alargar la pared. Y un consejo: sean cortinas o estores no vistas solo la ventana. Si queda mucho espacio al lado, es mejor que cubras toda la pared. ¿De qué color los puedes poner? También en esto te recomendamos que elijas telas blancas, tonos neutros o tierras suave, así no quitarás luminosidad.

¿Qué tipo de sofá te conviene?

Aquí mandan tus necesidades (si sois dos, tres, cinco o seis en la familia), el espacio del que dispongas y la disposición del salón, evidentemente los espacios cuadrados pueden resultar más fáciles a simple vista. Lo importante para el sofá es que sea de respaldo de unos 80-90 cm. Importantísimo que el fondo nunca tenga menos de 70 cm. (sin cojines) o, de lo contrario, te resultará incómodo.

Si sois muchos en la familia, lo mejor es un sofá rinconero. Si lo tuyo es recostarte cuando ves tu serie favorita, te aconsejamos un chaise longue. Cuidado con las medidas: la más corta son 150 cm de largo, pero si tienes espacio, te recomendamos un pelín más.

¿Qué tapicería elegir? Puede que te gusten las más estridentes, pero te aseguramos que te acabarás cansando más pronto que tarde. Los textiles lisos son menos alegres, claro está, pero saturan menos y no tienen por qué ser aburridos. Reserva el estampado para los cojines o una pieza en concreto. O pon color en la pared: por ejemplo, un sofá gris en un fondo de pared naranja (que puede ser la única en una habitación pintada de amarillo claro, por ejemplo), queda estupendo.

¿Butaca o puf?

Tienes que añadir un extra para sentarse, bien, ¿qué eliges? Es verdad que una butaca es muy cómoda, sobre todo si eres lector/a, pero te ocupará más espacio. El puf completa el salón y tiene la ventaja de que puede ser asiento o mesa de centro. Es mejor con patas.

¿Una sola mesa o varias?

Si tienes mesa de comedor, pero la usas poco, te aconsejamos que la pongas en un lateral, desde luego, no en el medio (salvo que tu salón sea muy amplio). Si es una mesa de apoyo al sofá, respeta 40 cm entre el sofá y la mesa. Si el salón es pequeño, evita las mesas rectangulares. Las cuadradas están bien si son pequeñas y las redondas harán más fácil el paso (y evitarán que te dejes las rodillas en las esquinas).

¿Un mueble grande o varios auxiliares más pequeños?

Siempre es más aconsejable, si tienes espacio, claro está, uno grande, que te permita almacenar con holgura. Mejor si tiene puertas y que no sean de cristal, porque así evitarás “llenar” más el espacio visual. No pongas muchos muebles auxiliares porque acabarás cargando de más el ambiente.

Y toca la hora de la pintura…

En toda decoración, la pintura es clave, ¿de qué color pintar ese salón? Los tonos claros reflejan la luz, aunque no sean lo que más te guste un beige cálido nunca falla. Evita los intensos porque puede pasarte como los estampados de las tapicerías: que te acabes cansando rápidamente.